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sábado, enero 23

Búsquedas

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(Que guapa estás cuando callas...)

- Todos buscáis lo mismo cuando venís aquí.
- Tal vez, pero a mi solo me interesa hablar
- A mi también, estoy casada.
- Yo felizmente.. solo, sine hora.
- Que interesante...
- ¿Por qué has venido sola?
- Como tú...
- Ya, pero yo suelo acompañarme de mi soledad.. tú no lo estás, sola.. digo.
- Realmente sí, me encuentro bastante sola.
- Pues tendrás que acostumbrarte a hacerte acompañar por tu soledad.
- Ya.. pero no me acostumbro y me pongo triste. Te gusto?
- Si, siento debilidad por los ojos verdes y las palabras.
- Eres un tanto extraño aquí. La mayoria vienen a lo que vienen, y tú aún no me has mirado ni el canalillo
- Supongo que huele a perfume, como todos
- Mainne
- Ya te lo dije.... me interesan tus ojos y lo que dices
- Ya, pero... ¿follamos?
- ...
- Verás, a la una debería estar de vuelta en casa y no quiero perder el tiempo.
- Verás, es que yo busco una chica formal para que sea mi novia
- Que me estás llamando?
- Nada, solo que follar de primerizos no es amar...

- Imbécil, yo no te he pedido que te enamores de mi.
- Ni yo te he pedido poder eyacular sobre tu soledad.
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Tarde o temprano, búscamos cuanto nos falta , y cuando el orden de prioridades se comparte o se abandona la intransigencia... se encuentra.

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Stevie Ray Vaughan, fusión de blues y rock...

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lunes, septiembre 28

Compra Venta

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Vender opciones para comprar compañía. Encapricharse de lo que linsojea la soledad a costa de cargarse la amistad. Tú y tú. ¿Donde está la dignidad?.
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Me vuelvo escéptico ante la soledad humana. Creo que no es de fiar. Los interpretes de la soledad mienten mas que dan. Porque darlo todo sin condición, no es dar... es verter. Y verter es perder, infravalorar, despreciar.
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Anaís Abreu, "Se Feliz".... de una forma mas sencilla.
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sábado, mayo 2

Inmensidades

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Si cierras los ojos y notas que nada puedes tocar, es que has llegado a la orilla del mar... Desde aquí, una nueva travesía. Esta vez sin brújula porque no deseo llegar a lugar concreto alguno.
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Para que contar mas, si mas no deseo averiguar...
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Emilie Simon...
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jueves, julio 24

Treinta y siete grados.

La canícula se extiende por los intersticios de la mente. Solo en posición horizontal logro una cierta fluidez, que los treinta y siete grados sean homogoneos en todos mis pensamientos para lograr sentirme adormecido. Semi sueños sin sentido, como viñetas irreales con imagenes reales.

Me siento perdedor, a veces de pequeñas cosas... otras veces de algunas mas grandes o que ocupan mayor importancia dentro de mi. Poco a poco se mina la autoestima ¿se llama así? Me refiero a la falta de sentirte aceptado por las cosas, las situaciones, las personas, los sentimientos, el miedo a defraudar. Reconozco una gran debilidad en mi, y es la necesidad de que las cosas, las situaciones, las personas, los sentimientos.... se expresen y me digan que les importo.

Supongo que el no "oirlo", provoca esa baja autoestima, esa dificultad para concentrarme en lo que realmente he de vivir cada dia. Vivo en una dualidad, una interior que siente paz y tranquilidad... y otra exterior que cada dia encuentra pequeños tropiezos para hace realidad esa paz ahí fuera. A veces me siento como que no encajo.

Pienso en a quien llamar para preguntarle ¿me dejas que llore a tu lado? No estoy triste, pero necesito hacerlo en compañía... o tal vez solo necesite compañía, charla, proximidad, tocar a alguien... y no llorar. A veces en esta ciudad me siento solo. A unos se que les asustaría oir eso y no quiero hacerlo... no creo que lo merezcan. Otros me dirían el consabido anímate... y no me apetece oir la respuesta de diccionario a una pregunta tipo.

Amar, es algo desinteresado... es dar. Es estar cuando te necesitan, no cuando lo necesitas. Es entender reacciones, no expresar las tuyas. Es mirar, no que te miren. Amar no es recibir. Creo que por eso es tan duro a veces. Y es algo que no controlas, no te predispones a amar a alguien, sencillamente sucede y ni es algo que puedas dejar de hacer... primero porque no quieres hacerlo y segundo porque no creo que fuese amor si lo lograse.

¿Pero que ocurre con mi necesidad? Juego con ella, la divierto, la engaño, la llevo de paseo, la oxigeno, la mimo... y a veces me dice, basta. Basta como diría un niño cansado de pasear, déjame tumbarme, dejame no hacer nada, déjame que apague la luz... deja que me evada.

Vi una estrella, salí tras ella... y en ese camino he encontrado muchas otras. Me siento muy agradecido por ello, se que esas otras muchas estrellas estaban ahí y he logrado sacarles brillo para que luzcan para mi... pero la que produce ese brillo tan especial e inmenso dentro de mi, sigue en ese horizonte... Dias de nubes, que anochecen y que ocultan la luz... Dias en los que me guio del instinto... Dias en los que creo caminar en la dirección adecuada.. Dias en los que me pierdo porque son demasiadas noches oscuras.







domingo, abril 27

Domingo


Hoy ha sido un día de esos extraños. Me he levantado con la ilusión de conocer un sitio nuevo.

El Sábado me pasé por mi librería favorita de la calle Petrichol, ese pequeño reducto casi convertido en antro de guias, mapas y libros de todos los rincones de este mundo a los que se puede ir a soñar. Cogí un pequeño plano de la zona con la idea de una vez allí viajar a través del mapa, soy así de extraño. Me gusta saber en medio de que estoy, que me rodea... y sobre todo poder soñar un poco con los sitios por los que merece la pena volver a repetir la excursión.

Cuando iba llegando, supe que la comarca se llama Jacetania.. Ensimismado con mi cámara de fotos, paré en la vieja estación de Canfranc. Rodeada de andamios, sentí una pequeña desilusión.. pensaba que mi objetivo fotgráfico se había difuminado. Comencé a rodear la estación y poco a poco descubrí un mundo lleno de años inmoviles, de luces fuertemente contrastadas. Me acerqué al agua que con jovialidad discurre montaña abajo. Un bocadillo y un alto. Creo que ahí empezaron a abrirseme los poros de mi percepción.

Ascendí por la carretera hacia Francia, y llegué al pequeño y mutante paraiso de Astún.. Un paisaje artificial solitario rodeado de la cuna de los Pirineos... sus onduladas cumbres meciendo las nubes que hoy se desplomaban. A medio camino de un sendero ribeteado de barro y agua del deshielo, me senté en un pequeño trozo de pradera que de asomaba al valle. Sumergí todo mi cuerpo en la hierba y un decidido rayo de luz comenzó a acariciar mi rostro... Mas poros comenzaron a abrirse, mi sensibilidad en carne viva... hasta que las lágrimas brotaron. Escondido en una esquina del mundo, percibiendo toda su belleza.... mi alma y mi corazón comienzan a expresarse.. una vez mas.




No he sido capaz de cortar las lágrimas, aún siguen.. y las acarreo de un lugar a otro. Me he tumbado en la cama, intentando dormirme... imposible. He salido a caminar, la gente me mira y me enfada que lo hagan.. He estado tentado de pedir un s.o.s en forma de un café y un rato de compañía, pero me ha dado miedo, por preveer un silencio o un no puede ser.. y al final me he escondido en este pequeño ciber a aporrear el teclado, que es lo que mejor se me da.. hablar, escribir y sentir cosas hasta por los codos.. pero un sentir que al final se marea porque no deja de dar vueltas sobre si mismo y se clava en mi.. porque hay dias en los que no fluye, dias en los que inexplicablemente se destapa el tarro de las esencias... y a falta de te al que aromatizar, se clavan en mi como pequeños cristales de hielo..

Disculpas a quienes lean esto por la mala redacción, no se trata de prosa ni de poesía, sencillamente es una conversación tratando de encontrar un pequeño pañuelo en el que secar las lágrimas.

sábado, marzo 15

De la soledad al amor

Después de un fracaso no se porqué, pero siempre se acaba sentado en la soledad.

Me acostumbré a depender de mi mismo, no temer a que nadie se fuese de mi lado, practicar la comodidad de estar rodeado de gente y retirarme a mi mundo cuando me apetecía, llegué a encontrar una cierta paz, y en esa paz conseguí escucharme a mi mismo.

A pesar de que había conseguido tener una relación de amor con la soledad, quería salir al mundo y vivir...





Un buen día conocí a alguien, y dejé de amar a la soledad para amar a una persona. Dejé de darle vueltas al sentido de las cosas y de la vida, dejé de buscar respuestas y de repente me sentí feliz. Comencé a sentirme lleno, como si un aroma se infiltrase por mi interior tapando grietas, llenado huecos y auyentando miedos. Comencé a necesitar, porque amaba.

Pero el amor no se vive en una burbuja, se frota y se araña contra la vida, se rodea a veces de la debilidad humana. En ocasiones te vuelve frágil, y dependiente de su fuerza. El amor lastima, preocupa y duele. Si se adentra en el camino de la distancia, a veces padece de un aparente olvido... pero es en esa distancia donde me acostumbré a hacer compañía a quien amo.

Sin dudas, sin miedo a mostrar el amor a los demás y sin miedo a recibir su opinión... Pero hay vidas en las que existen personas que dan seguridad a cambio de miedo, incomprensión, intransigencia. Reconozco que necesitamos sentirnos seguros y protegidos, es humano... al igual que amar, pero ¿por qué no unir esas sensaciones? Tal vez con ello, el miedo, la incomprensión y la intransigencia dejen de ser la guía por una vida en la que tarde o temprano nos responde.

A veces pensar si alguien te ama de verdad cuando esos arañazos están ahí, es inevitable y no me da pudor expresarlo. Pero creo en la sinceridad y en las personas, reconozco las debilidades de los demás porque yo mismo las poseo, pero he visto llorar a unos ojos y sonreir a unos labios que han expresado amor.

De la soledad al amor, y del amor..... ¿a dónde?



viernes, marzo 7

Amanece?



Parece ser que si, que cada dia lo hace. Yo solo lo intento, y solo hay algunos días en que lo consigo.

Desde que arregle la persiana de la habitación, unas malditas infiltraciones de luz insisten en recordarmelo cada mañana. Creo que no lo hice bien.

Algún cachondo se atreve a decir... "Amanece, que no es poco", hasta creo que es el título de una película. Pues mire listillo.... es usted un tanto grotesco. Eso de amanecer, no es mucho, es una gran putada. Con lo que a mi me gusta la noche, aunque a veces solo la emplee para mis correrías nocturnas sábana arriba, desliz de soledad abajo... huidizo del sueño que insiste en emborracharme hasta dejarme sin sentido.

Quiero una noche con bolsillos, en la que guardar mis sueños. Con agujeros astrales por los que ahogar el grito de mi silencio. Quiero que mis piernas tiemblen porque lo hemos hecho otra vez. Quiero.... que el dia me deje en paz!!

Ya es casi primavera, y el dia le va comiendo horas a la noche. Fantástico? Pues no... Cada dia transcurren mas horas hasta que puedo escondereme en la noche y coquetear con ella. De dia me aburro intentando vivir. Perezoso intento ¿y tú?

De noche existe el sexo, sexo para el amor. Tus gritos de tristeza no se ven en la oscuridad y por ello, sueño con que te amo y hacemos el amor. Tenemos tiempo hasta que amanezca, porque de noche... el tiempo sigue vivo, no muere.

De noche expreso mi creatividad, sueño.... Me levanto y escribo, aunque a veces solo sean naúseas. Palabras, prosa con forma de humeante hachis, frases incompletas, el acto lésbico de quien se acuesta mal y se levanta mal.

De noche me he quitado del cava, del pacharán y del coma etílico, pero solo... si estoy solo.

De noche me creo tu psiquiatra.

De noche deseo darte caña en la cama, pero si consigue amanecer... te la doy fuera de ella.

De noche enciendo una vela y te imagino bailando desnuda a su trasluz.

De noche recuerdo el olor que dejas cuando te vas.

De noche recuerdo los secretos que me cuentas.

De noche me creo humilde, pero si amanece.. me vuelvo narcisista. Que asco!!

Anoche una vez mas, encontré a alguien..... la puta soledad.

¿Nos levantamos?

lunes, marzo 3

Solo




La soledad que choca contra todo, pero de la que no consigo huir.

Estos últimos dias me apetecía hacer cosas con la gente que me rodea. Cada día lo he intentado, pero a veces el tiempo del que los demás disponen no coincide con el mio.

Cuando ello ocurre, busco acompañarme de mi propia soledad para que no me agreda ni se ensañe conmigo. Necesito desde palabras que se mezclan con el humeante café, hasta abrazos de amor. Pero ella, mi soledad, se niega a darme tales cosas ¿será que no sabe?.

Un audovisual de luz, color y música.. me senté en la oscuridad de la sala, me recosté sobre sus notas... y me dejé llevar. Jazz a ritmo de tarde de invierno rasgado. El café en compañía lo sustituye el paso breve del tiempo en un banco de un patio mozárabe. Un naranjo, con su sombra ahogada en un día gris.

Amanece, día luminoso. Me apetece oxígeno. Me apetecía pasar el día acompañado, compartir la tortilla de patatas y una sonrisa. En el coche, música... hasta que fuí capaz de escuchar el murmullo de la soledad. Algo nuevo por conocer, el luminoso barro de las paredes de una ciudad colgada de la roca. Pasee por sus calles, miré cuanto pude con un objetivo de 35 mm. El día sonreía, le iba ganando el pulso.

Una cama nueva, aunque el lugar con muchos recuerdos. Cansado... me aletargo. La noche me arropa, y de nuevo el silencio me susurra una canción...

Un café? Tampoco, pero el dia de nuevo es soleado, asi que... porque no hacerlo solo viendo hablar la gente en las mesas. Supongo que se contarán cosas cotidianas, sin a penas importacía.... pero se rozan con las palabras. Siento envídia.

No he conseguido dejar de chocarme con la soledad desde hace unos dias, intento tras intento. A veces por mucho que quiera sonreirle burlonamente, acaba por arrinconarme y a echar de menos los guiños que a veces necesito....

Me dan miedo las expresiones frías, a veces es lo que encuentro en mi busqueda. Pero consigo arrancar calidez de un amor que vive, para arropar esas expresiones y que no me rocen con su frio azul. Padezco del resultado de una pequeña lucha... de necesitar y a la vez de entender por que no lo tengo. Es una sensación muy extraña, como el que camina por el alambre de un funambulista, tambaleo y de nuevo equilibrio... ¿hasta cuando aguantaré? Mientras me acurruco y miro de reojo en busca de la sorpresa de una sonrisa.

Comienza una nueva semana.... y me muero de ganas por un abrazo tierno.

lunes, enero 7

La soledad



La persiana a medio bajar, a penas dejaba que la noche anaranjada de la calle se mezclase con el silencio de la habitación. Los faroles de mercurio tiñen de una falsa calidez el oscurecer, y con esa misma falsedad recibía la noche. No le gustaba sentirse sola al terminar cada día.

Con la misma facilidad que las horas avanzaban, añoraba el abrazo con que en otros días recibía a su hijo. Pero había dejado de ir a visitarla desde que decidió irse a vivir con su padre a San Sebastian. Tres meses habían transcurrido ya.

Las lágrimas comenzaron a rescatar la tristeza que durante el día permanecía aletargada, no había manos que se acercasen a su rostro, nadie se sentaba a su lado con la intención de conversar. La idea de un abrazo reconfortante que languidecía como la luz, no era mas que un fantasma. Los recuerdos no hacían mas que avivar la sensación de la soledad, se habían enfriado.


La soledad provocada por la gente que te rodea y te recuerda a quien verdaderamente te hace falta, o la fría soledad que tapona los sentimientos .