Tu vida tranquila, falsa felicidad. Torrentes de miedo, mitigados por ajenas caricias. Camas sudorosas, pasiones cotidianas. Persigues palabras, sueñas en vida. Un minuto, suficiente para despojarte de tus sueños. Una vida, incapaz de vivirla. Desnuda en amaneceres solitarios, labios despojados de cualquier calidez. Llueve, y compones tu angustiada vida. Tienes sed, bebes melancolía. Rincones, sombras, escenarios repletos de los espejos de la vanidad. Volver a reír, a quien le importa. Volver a mojarse, posible es en el alma.

Ven, suave voz del mar. Sin ti vivo, y por ti me desvivo...


