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lunes, octubre 12

Mecer de aguas

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Después de las épocas en las que el ruido adoquina cada porción de suelo que piso... cada instante vivido intenta encontrar un hueco en mi. Algunos pese a intentarlo, siguen su curso... otros, se adhieren como hojas húmedas de otoño al alma.
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Desaceleración, un retornar de un viaje, ni largo ni corto.. solo eso, movimiento.
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Pero siempre cuando ese ruido se vuelve excesivo, hay un retorno a nuestro propio centro de gravedad. Este verano escuché algo de una persona querida, y hoy lo recordaba... "hay momentos en los que se ha de volver a la esencia de cada uno". Cierto, lo que te dió la vida y te hizo crecer, nuestro origen y fiel acompañante en nuestras vidas... te da la fuerza y la seguridad, te acuna en un dulce vaiven en el que nadie agrede, nadie desafía, ni nadie arranca escamas de tu ser.
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Luar Na lubre lo describe muy bien en este bello mecer de aguas... O Son das Augas. "Esta é a historia dunha gota de chuvia que cae no río Xallas e que no seu transcurso desemboca no Atlántico a través da fervenza do Ézaro no Pindo e que xa alí as correntes fan que chegue ás costas de Brasil."
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2 comentarios:

iliamehoy dijo...

Agarrados a ese centro,a esa esencia volvemos a ser capaces de reconocernos. Y a partir de ahi, el arrullo de la certeza apaga el ruido.
Una sonrisa

Angus dijo...

Me encanta como escribes. Tienes un blog estupendo, con tu permiso he puesto un enlace desde mi blog Charcos paralelos. Un saludo.