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viernes, junio 20

Y mis neuronas?



Hace dias que necesito escribir, pero las neuronas que hilvanan mis acordes verbales andan un tanto perdidas. No se si chamuscadas de algún cortocircuito, extenuadas de alguna paja mental o sencillamente que pasan de mi...

Lo cierto es que la semana no ha estado falta de cosas sobre las que mediar con palabras, pero a veces me entra una sensación de "para que lo voy a contar, mejor me lo quedo y dejo de hacer de exhibicionista". Hay quien dice que esto de tener un blog es eso, ser un exhibicionista, una especie de pornografía de ideas. Pero a mi mas bien me parece la necesidad de comunicar y de expresar.

Mas bien creo que no he publicado (que no callado) por respeto a mi mismo, por coherencia, o porque tal vez he aprendido que no todo aunque lo parezca, es importante contar a los demás en un momento dado. Y escribir escribí, vaya si lo hice... y cuando lo hice, me sentí bien, seguro de lo que decía... aunque me quedé tan jodido y cabreado por lo que había pasado que esa noche me acosté y me quedé inmovil como la oscuridad, mimetizado en la noche... no existía.


Martes....

"Necesito escribir.

Necesito encerrarme en un metro cuadrado, sentir las paredes, tocarlas, tumbarme en el suelo, sentir el frío de las baldosas, que la sangre fluya sin esfuerzo a mi cabeza para que se enfríe. Huyo en este instante de los espacios grandes, de escuchar mas palabras... Incapaz de concentrarme en nada, como una descarga eléctrica que recorre mi interior para dejarme aturdido, cansado.

Mi sinceridad jode lo cordial, es así de irreverente. Por eso cuando la sinceridad afianza una unión, es porque existe algo sobre lo que ser sincero. Hace unos meses alguien una noche de conversación me dijo que le dolía mi sinceridad, que pensase lo que quisiese sobre su actitud pero que no se lo dijese. A pesar de ello, lo hice.... Creo que gente para ser aséptico y tomar un café o conversar sobre música o lo que se nos ocurra, se llaman conocidos y no amigos. No me gusta dejar las cosas a medias cuando alguien me provoca, y pienso que son esas personas las que no tienen narices de aceptar algo de si mismas y buscan la provocación para oirlo, rechazarlo y buscar un culpable de lo que les ocurre. O tal vez una amistad que no se pueda permitir la sinceridad, no sea tal. Decidí hablar, y a pesar de haberlo intentado... no ha vuelto querer saber nada de mí esa persona.

Hoy de nuevo. Otra persona me ha preguntado y de nuevo he contestado. Soy demasiado transparente para ocultar algo cuando no me gusta, me siento incómodo o mal con una situación. Pero no deja de parecerme curioso cuando alguien persigue ese estado mio para obtener una respuesta pese a que yo prefiera no hacerlo en ese momento porque busque la calma y no la confrontación ¿que busca esa persona? ¿es su propia inseguridad la que pregunta? ¿busca un motivo ajeno para sentir dolor y olvidar el suyo propio? Cada vez entiendo menos algunas cosas de los humanos, cada dia me vuelvo mas simple y me cuesta mas entender el dolor gratuito y el que provocamos a veces en los demás.

La amistad es lo mas simple que existe, pero cuando intentamos hacerla complicada... se le hace daño."







¿Que es esto? Una mancha de aceite sobre el agua del mar. El resto hasta llegar aquí, mucho contraste en la ampliadora. También forma parte de la semana, y aunque las neuronas se pierdan, les deja deberes a las manos.



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