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martes, marzo 24

Mar difuso

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Tu vida tranquila, falsa felicidad. Torrentes de miedo, mitigados por ajenas caricias. Camas sudorosas, pasiones cotidianas. Persigues palabras, sueñas en vida. Un minuto, suficiente para despojarte de tus sueños. Una vida, incapaz de vivirla. Desnuda en amaneceres solitarios, labios despojados de cualquier calidez. Llueve, y compones tu angustiada vida. Tienes sed, bebes melancolía. Rincones, sombras, escenarios repletos de los espejos de la vanidad. Volver a reír, a quien le importa. Volver a mojarse, posible es en el alma.



Ven, suave voz del mar. Sin ti vivo, y por ti me desvivo...


3 comentarios:

Margot dijo...

Es posible que, en ocasiones, nos interese engañarnos con esa falsa felicidad... no pasa nada, nunca pasa nada, cuando en el interior nuestras placas tectónicas están al borde de la gran sacudida... Algo ha de ocurrir, siempre, para que se pongan en marcha nuestros mecanismos renovadores. Somos microcosmos ambulantes, con nuestras propias lluvias; días de sol; mares en calma... espejos contenedores de insignificantes vanidades.

Un beso.

Mónica dijo...

Me ha encantado la foto.
En el alma, casi todo es posible

SeaSirens dijo...

Vivir sin eso, es así...VIVIR, DESVIVIR, ARRASTRAR.

Rebolcarnos en el barro, llenarnos e fang hasta las orejas y luego allí, plantearte que no querías ensuciarte.

Breve e intenso.

Un beso con luz!!!